"Educamos para la vida con sentido solidario y para una sociedad en cambio permanente."
Formamos personas para el
Saber, Amar y Evangelizar.

En los 57 años de existencia, nuestra Institución Educativa no ha tenido otra mira que: “formar a sus alumnos para la vida y la solidaridad, en una sociedad en permanente cambio”. Hoy nuestra práctica educativa sigue teniendo acogida porque sigue aportando una formación integral y actual a la población iqueña, sus 1430 alumnos que vestirán el uniforme este año así lo atestiguan. Nuestra práctica educativa se funda en el evangelio, en la Doctrina de la Iglesia y en la espiritualidad vicentina, sintetizados en el Saber, Amar y Evangelizar.
Como Institución Confesional tenemos a Jesús, evangelizador y servidor de los pobres, como modelo de vida. Él es la única respuesta válida que da sentido al ser humano. Él es la luz en medio de la noche. Es la fuente de agua viva para el caminante de hoy.
Creemos que cuanto más tecnología produce el hombre más necesidad tiene de cultivar sus relaciones interpersonales, cuanto más globalización más necesidad de relaciones cercanas, fraternas. Educar para la vida es formar a la persona con valores, con sentido del otro. Por esa razón como Institución cristiana ofrecemos una formación que integra todas las dimensiones del ser humano. Propiciamos una educación en permanente contacto con la realidad, con los que menos tienen y los que menos son. Esa es nuestra mística vicentina.
La tecnología nos trae muchas cosas positivas, de allí que todo lo que nos ayuda a ser mejores personas y no contradigan nuestros principios cristianos los asumimos. En este sentido, permítanme presentar este año una creativa y renovada página Web. Ella ha sido diseñada para una mejor comunicación e interacción con los alumnos, padres de familia, maestros y la comunidad en general.
Aprovecho, también, la ocasión para presentar de modo oficial la ampliación de nuestro servicio educativo del II ciclo de Educación Básica Regular, que corresponde al Nivel Inicial para niños de 3,4 y 5 años, articulando así los procesos educativos en sus diferentes niveles; presento también el proyecto de certificación en las áreas de inglés y un proyecto piloto de aulas virtuales.
Les doy una calurosa bienvenida a nuestros 150 alumnos del nivel Inicial, a los 120 alumnos del primero de primaria y a los alumnos (as) que han logrado su ingreso a nuestra Institución en los diversos años, y los que ya son de nuestra familia reciban mi aprecio, admiración y felicitación por continuar con nosotros. Les deseo una feliz estadía en nuestra casa de estudios.
Del mismo modo, doy la bienvenida a las maestras y auxiliares del nivel Inicial; saludo a todos los demás maestros que han sido contratados este año, al personal que ya es parte de nuestra Institución, a todos les deseo un año lleno de entrega y felicidad en el ejercicio de su vocación docente; a todos les digo:
“Si tienen dulzura y fortaleza,
si saben sonreír cuando están inquietos,
tener paciencia, prever, perseverar,
si son capaces de olvidar el tiempo que pasa,
las largas vigilias, la soledad …
si aportan una riqueza inagotable …
si dan sin esperar a cambio,
si pueden aceptar sin pesadumbre la voz silenciosa del deber,
entonces sigan su vocación, vengan, son quienes nos hacen falta …
Para una profesión que no se deja por la tarde al quitarse la ropa de trabajo, una profesión violenta y dulce, humilde y orgullosa, imperiosa y libre,
una profesión donde no se permite la mediocridad, donde lo excelente resulta apenas suficiente,
una profesión que agota pero vivifica, que desespera pero que exalta, una profesión en la que el saber no es nada sin amor …
una profesión a la vez tranquilizante e implacable, ingrata y llena de encanto".
(André Marié)
Cómo dejar de mencionar y reconocer la noble y creativa labor que hacen nuestros alumnos en la pastoral en las distintas comunidades de la Parroquia, al lado de sus maestros (as). A los padres de familia les agradecemos su confianza en nuestra Institución, les pido que se muestren cercanos y al mismo tiempo exigentes con sus hijos, para ayudarlos en sus dificultades y animarlos a ser exitosos como personas y como estudiantes.
Así mismo, rindo un homenaje a los misioneros vicentinos, a los maestros (as) de ayer y hoy, que pusieron sólidas bases a este proyecto educativo y continúan brindando su apoyo.
Atentamente,
P. Ricardo Cruz H
Director
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